El experimentado deportista alicantino Darío Quesada se retiró ayer tras doce horas de navegación ininterrumpida, en su intento de cruzar el Mediterráneo sobre una tabla de Windsurf desde Benidorm hasta Sant Antoni, sin escalas y en solitario. A pesar de las dificultades experimentadas, el veterano regatista ha afirmado que próximamente lo volverá a intentar. Cabe recordar que el objetivo de este reto, que cuenta con el apoyo del Club Nàutic Sant Antoni, es recaudar fondos para ayudar en la investigación del cáncer de mama y ginecológico, que se entregarán a la asociación Anémona, implantada en la comarca alicantina de la Marina Baixa.
Quesada partió a las 7,30 horas de ayer, domingo, y comenzó a navegar con viento de ceñida, alcanzando la boya de desmarque situada en Calpe sin contratiempos. A partir de entonces, el viento fue cayendo y el mar de fondo que había acabaron ralentizando el ritmo de la travesía. Al filo de las 20 horas, Quesada había recorrido tan sólo 36 millas de las más de 80 previstas, decidiendo posponer la prueba para otra ocasión con mejor climatología. Hasta la fecha, nadie ha conseguido cruzar de Ibiza a la costa levantina a bordo de una tabla de windsurfer y en solitario.




