El próximo lunes, 13 de abril, a las 10 horas, se presentan en el salón social del Club Nàutic Sant Antoni los resultados de la primera edición del proyecto Surfing for Science en Ibiza, que ha tenido como escenario la bahía de Portmany. Esta iniciativa ha permitido completar un ciclo de muestreos de microplásticos, desarrollado entre noviembre de 2025 y abril de 2026, con el objetivo de analizar la contaminación en aguas costeras y fomentar la ciencia ciudadana. El proyecto ha contado con la participación del alumnado y profesorado del IES Balàfia y el apoyo de la fundación ambiental Ibiza Preservation, el Club Nàutic Sant Antoni y el Ayuntamiento de Sant Joan de Labritja.
El proyecto Surfing for Science es una iniciativa de la Universidad de Barcelona (UB) y de Surfrider Foundation Europe, que busca cubrir una laguna en la investigación científica centrada en la franja costera más próxima a tierra, donde no pueden operar los buques oceanográficos y se concentra una parte importante de los residuos plásticos. Dicha zona es un punto de transición entre el medio terrestre y el marino, lo que la convierte en un espacio clave para el estudio de la contaminación. Concretamente, la investigación pone el foco en los microplásticos, definidos como partículas de menos de cinco milímetros, que pueden proceder de la degradación de objetos mayores o liberarse directamente en el medio. Su presencia en el mar puede provocar efectos negativos en los organismos, como obstrucciones, alteraciones en el crecimiento o problemas derivados de la liberación de compuestos químicos.
El estudio realizado en la bahía de Portmany ha podido llevarse adelante gracias a la implicación de 20 estudiantes del grado medio del ciclo de Formación Profesional de Guía en el Medio Natural y de Tiempo Libre, pertenecientes al IES Balàfia, que realizan un curso en el Club Nàutic Sant Antoni. Coordinados por Elisa Langley, colaboradora del proyecto Surfing For Science-Badia de Portmany y coordinadora del Observatorio de Sostenibilidad de Ibiza Preservation, han participado activamente en las salidas de muestreo, realizadas cada dos semanas durante los meses de otoño, invierno y primavera.
La metodología empleada combina la actividad deportiva y la recogida de datos científicos. Durante cada salida, los participantes han recorrido una milla náutica en paddle surf o kayak mientras arrastraban una red específica capaz de capturar microplásticos de más de 0,3 milímetros. Las muestras obtenidas se han ido enviando al laboratorio de la Universidad de Barcelona, donde se han analizado para determinar su concentración, tipología y posible origen.





