La XXXI edición de la Setmana del Mar ha alcanzado hoy el ecuador, tras el paso por las instalaciones del Club Nàutic Sant Antoni de los escolares del CEIP Can Cantó, cuya aula es la quinta que disfruta de la actividad este año. Los grupos anteriores afrontaron diversos ajustes en el programa a causa del mal tiempo en el mar y por fin se ha vivido una semana sin alteraciones de ningún tipo, pudiendo desarrollarse todas las salidas y talleres previstos en las fechas señaladas.
Los alumnos de Can Cantó han realizado esta mañana la tradicional salida de navegación por la bahía y en los días anteriores también realizaron las excursiones planificadas a Formentera y sa Conillera, donde tuvieron la oportunidad de desembarcar junto a la bióloga Teresa Marí, que les explicó la extraordinaria diversidad de la flora y fauna del islote. Además, tuvieron la oportunidad de asistir al taller de pesca tradicional que siempre imparte Nico Vallespir y conocer las instalaciones y funcionamiento de la Cofradía de Sant Antoni.
Pero si con algo han disfrutado especialmente los niños y niñas de quinto de primaria de Can Cantó ha sido con el avistamiento de algunas aves inesperadas. Durante un taller de biodiversidad en Cala Bassa, pudieron observar un águila pescadora (Pandion aliaetus) en acción y cómo un grupo de atrevidas gaviotas trataba de arrebatarle el pescado que acababa de atrapar. Asimismo, en las inmediaciones de sa Conillera y también durante el viaje en ferry a Formentera contemplaron de cerca varias parejas de alcatraz (Morus Bassanus), un ave que impresiona por sus dimensiones y que en esta época migra del Atlántico al Mediterráneo para alimentarse en los bancos de peces de especies como el gerret (Spicara smaris). El alcatraz llega a tener una envergadura de alas de hasta 180 centímetros.
Resulta paradójico que sean precisamente los alumnos de Can Cantó los que han tenido la oportunidad de avistar estas aves, ya que ellos presentaron al concurso de acceso como mascota de esta edición una gaviota de Audouin o gavina corsa (Ichthyaetus audouinii), al contrario que la mayoría de aulas, que elaboraron especies que habitan en el interior del mar.

Asimismo, durante la travesía a Formentera un denso banco de niebla sorprendió a los alumnos y sus profesores, a la altura de s’Espalmador. En ese momento estaban visitando el puente de mando del ferry que los transportaba y tuvieron que desalojarlo porque el capitán y su equipo requerían navegar prestando toda la atención al radar por la falta de visibilidad.
Los próximos en disfrutar de la actividad la semana que viene serán los alumnos de Can Coix A, a los que seguirán Can Misses B, Sant Jordi, S’Olivera B y Cervantes B, concluyendo esta XXXI edición el viernes 27 de marzo.





