Desde el pasado lunes y hasta este jueves el Club Nàutic Sant Antoni acoge la Setmana Blava, en la que participan un total de 139 alumnos, procedentes de los colegios Can Bonet y Cervantes de Sant Antoni, y Mare de Déu de les Neus de Sant Jordi. En el transcurso de estas jornadas, que impulsa el Govern balear en coordinación con las federaciones de Balears de Vela y Piragüismo, y que se desarrollan en 25 clubes náuticos del archipiélago, incluidos los tres de Ibiza, los alumnos realizan talleres sobre medio ambiente marino y se inician en vela y piragüismo.
El equipo de monitores y técnicos del CNSA ha aprovechado la reciente devolución al mar de la tortuga Elo para concienciar sobre los protocolos de rescate de animales heridos. El animal fue encontrado el pasado noviembre por un navegante en la bahía de Portmany, que lo entregó a los profesionales de Es Nàutic. En estas instalaciones fue cuidado y atendido, envolviéndolo con toallas húmedas, hasta que fue recogido y trasladado al Palma Aquarium, donde se recuperó durante medio año. Aunque perdió la aleta a causa de los daños provocados por una red de pesca, recuperó las fuerzas y fue devuelto al mar el pasado 6 de mayo, desplazándose sus cuidadores desde Mallorca para que regresara a su medio natural en la bahía de Portmany.
Durante el taller, los alumnos aprenden cómo hay que actuar cuando se encuentra a un animal herido en el medio marino y la historia de Elo les genera gran interés y provoca un aluvión de preguntas. Tras esta formación, los escolares realizan sendas clases teóricas de vela y piragüismo, para realizar a continuación una salida al mar, donde ponen en práctica los conocimientos adquiridos sobre ambas modalidades deportivas.
En esta II edición de la Setmana Blava participan más de 5.700 alumnos de todo el archipiélago balear, dos mil más que el año pasado, y su objetivo es fomentar la práctica de deportes náuticos y promover la conciencia ambiental desde la infancia. A través de las actividades prácticas y los talleres educativos, los participantes descubren la importancia de proteger el medio marino, adquieren valores como el esfuerzo, el trabajo en equipo y el respeto por la naturaleza, y muchos de ellos tienen la oportunidad de vivir su primera experiencia náutica.





